Hola, buenas noches:
Escribo esta carta a cualquiera que quiera leerla, pero con real atención si, y nunca más de una vez, si quieres leerla, pero no cumples alguna de mis peticiones vuelve más tarde a intentarlo...
Soy mi desesperación hecha letras, palabras y frases. Me han desahuciado hace unos momentos, la rutina está carcomiendo todos mis huesos, todos los rincones y los espacios de mi cuerpo, que incluso han sido extraños para mi, desde hace un tiempo ya...
Y no hay operación que extirpe mi cáncer y no hay tratamiento conocido para mantener a raya esta enfermedad, solo me piden que tenga fé. ¿En qué?, en mi existencia?, en el mundo?, en las personas?, no se cómo ayudarme, dejó hace un tiempo las fronteras de mi control, y no conozco ser viviente que sepa como mejorar mi mal.
... por lo mismo, tú, ayúdame, has que mi percepción de este mundo cambie, has que dentro de este espacio de rutina, existan los detalles por los que alguna vez viví, sonríe cada vez que quieras hacerlo, si logras contagiar a más seres vivos, estaré en una deuda eterna de gratitud hacia tu persona, no dejes de lado tus sueños por motivos de miedo, pánico, o falta de confianza, respira profundo con la primera bocanada de aire que roce tu rostro, alégrate de la lluvia tanto como del sol o las nubes, observa y contempla detenidamente el todo y la nada, que para eso existen ambos, de noche nunca olvides a la luna, ni a las estrellas que ellas guían tu camino y conocen tu alterego nocturno mejor que nadie, ama cada vez que lo desees y cuantas cosas o personas desees, no tengas miedo a expresarte, tu personalidad es única y tan exquisita que puede ayudar a cualquiera a caminar, no huyas jamás de lo bueno, no esquives lo malo, que también es una parte fundamental del vivir, extiende tu mano, regala abrazos y gestos de cariño por doquier, nunca pierdas de vista tus objetivos, el resto no vivirá por tí.
Ahora puedes preguntarme porqué quiero que vivas, simplemente porque quiero compensarlo todo a través de ti, lo que me ha faltado por entregar y lo que no soy capaz de entregar en este momento. Tú puedes hacer nada de lo que te estoy pidiendo, así que solo tengo fé en que tú abrazarás y lograrás mi cometido.
yo... tengo fe; al verte, dejaré las patrañas y mis viejas cobardías de lado y lucharé contra mi enfermedad...
No tengo más que agregar, eres mi última esperanza...
y bueno si no consigues estas metas, no te agobies, es que no son tus metas, son las mías, tendrás que dejarte espacio y velar porque si puedas cumplir tu cometido, para que nunca muera esa llamita, esa llamita que me dice y me insiste que encontraré la fórmula antes de morir.
Gracias de antemano.
