=O maravilla de sorpresa he tenido, al mirar alrededor y solo abriendo un poco más los ojos de los común, he encontrado a un gran hombre al cual debo profesarle un cariño muy cálido y humano, conseguido con su sonrisa e inigualable sinceridad que solo nos llevará a conocernos un poco mejor y compartir la vida misma, el sentir y el pensar.
La vida nos quita situaciones para las que no nos encontramos preparados, para poder crecer y darnos cuenta de quienes somos y como debemos afrontarlas cuando realmente importen y se presenten como autenticas. Y que grandiosa es la vida al regalarnos otras situaciones que no pedimos, yo considero que de amistades soy afortunada, pero no hay nada que me llene más que cada día alimentarme con una nueva que consuma las dudas y problemas ocasionados por la soledad y la poca fortuna, que elimine la angustia, el vacio y el terrible dolor en el pecho que no cura con menta ni boldo, que con solo una sonrisa se reestablezca la calidez que con un abrazo sea suficiente para no perder las fuerzas y que con un te quiero te eleva a lo mas grandioso de tu ser para efectuar las metas de la vida.
Gracias por el sentimiento más embriagador, universal y absoluto; Gracias por dejarme obtenerlo y disfrutarlo; Gracias por hacerlo fuerte y duradero... mira que sin nada de esto vuelvo a ser la nada que habita el vacio inmenso de la eterna soledad.
Esforzarse y no dejar pasar la verdadera amistad es la meta que hoy propongo.
Algunas veces encuentras en la vida
una amistad especial:
ese alguien que al entrar en tu vida
la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reir sin cesar;
ese alguien que te hace creer que en el mundo
existen realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence
de que hay una puerta lista
para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…
Cuando estás triste
y el mundo parece oscuro y vacío,
esa amistad eterna levanta tu ánimo
y hace que ese mundo oscuro y vacío
de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda
en los momentos difíciles, tristes,
y de gran confusión.
Si te alejas,
tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino,
tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano
y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad
te sientes feliz y lleno de gozo
porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida,
ya que una amistad eterna no tiene fin.
